Entrevista a Julio Corral y Antonio Arroyo

Nombre: Julio Corral y Antonio Arroyo

Libros: “Ochate”

Entrevista: Octubre 2008

Entevista de Alberto Cerezuela – www.albertocerezuela.com

“Sorprendentemente nos hemos convertido en confesores de muchísima gente que a raíz de leer el libro se han puesto en contacto con nosotros para contarnos sus experiencias personales vividas en Ochate…”

Julio Corral San Román (Madrid, 1969) y Antonio Arroyo Verdugo (Málaga, 1968) son dos jóvenes investigadores que conjugan desde hace años su pasión por la historia y el misterio.
Han participado en diversas investigaciones históricas y han colaborado en medios como la Cadena SER, Canal 4 o Álava 7. También dirigen varias páginas en Internet dedicadas al misterio.

1. Pregunta obligada. Ochate, ¿más leyenda que realidad o viceversa?

En ocasiones es difícil delimitar la línea que las separa. Con respecto a Ochate existen hechos reales que fueron fabulados y leyendas que con el paso de los años han sido tomadas por ciertas. Es como una gran madeja que hay que desenredar teniendo muy presente el contexto y las circunstancias que rodean todo lo relacionado con el pueblo. Nos gustaría pensar que, al acabar el libro, cada lector habrá podido sacar su propia conclusión.

2. Hay mucha gente que aplaude vuestra obra (entre los que me incluyo), sobre todo porque habéis tirado por tierra algunas informaciones relacionadas con el pueblo que tenían más de carácter sensacionalista que de otra cosa. Os felicito por ello. ¿Cómo ha resultado esta tarea?

Hay que aclarar que nuestra intención no ha sido hacer revisionismo con el tema de Ochate, sino partir de cero por completo. Aún así éramos conscientes de que nuestras conclusiones podrían chocar con ciertas cosas que se habían dicho, y consideramos que la mejor manera de evitar polémicas era ser estrictos con los datos para ofrecer la posibilidad de que pudieran ser contrastados.

También es justo decir que gracias al avance de los métodos de investigación y las nuevas tecnologías hemos podido acceder a información que hace 25 años hubiese sido mucho más difícil de localizar.

3. Aparentemente queda descartada la historia de las epidemias que asolaron Ochate, ¿no?

Está claro que, como cualquier otro lugar, Ochate sufrió brotes epidémicos puntuales a lo largo de su historia. Lo que no tiene base es que en la década de 1860 a 1870 se hubiese producido una gran mortandad, ni que esta fuese la causa del abandono del pueblo, tal y como se había afirmado.

Tal vez la razón de esa creencia que, por cierto, sigue viva en el inconsciente colectivo de la zona, pueda deberse a que Ochate resultó abandonado en dos ocasiones y ambas de forma inusualmente rápida.

4. La historia de los militares que operaban allí en secreto y vuestra investigación posterior, con gente que parecía conocer todos los pasos que dabais me ha parecido fascinante. ¿Habéis pasado miedo durante alguna de las investigaciones? ¿Creéis que en este tema hay muchas cosas que están silenciadas sin saber por qué?

Miedo no es la palabra, más bien incertidumbre por no entender qué estaba sucediendo.

Saber que un organismo oficial está siguiendo tus pasos, y en ocasiones adelantándose a ellos, te hace pensar que probablemente no vayas demasiado desencaminado y a la vez provoca que te plantees el verdadero alcance de lo que estás investigando. En el fondo habría sido más sencillo un simple desmentido que la negativa tajante a hablar de ello, por tanto, ahí quedará la duda de si las pruebas realizadas por ciertas unidades del ejército pueden tener relación o no con determinados hechos posteriores.

5. No puedo aguantarme una curiosidad de que tengo. ¿Cuál es el escéptico y cuál el “creyente” de los dos?

Al comienzo de este trabajo, Antonio era el escéptico y Julio el mas crédulo, pero el paso del tiempo y sobre todo el intercambio de impresiones casi a diario han provocado un acercamiento entre ambas posturas. A día de hoy Antonio reconoce que existen cosas a las que aún no se les puede dar una explicación, y Julio sabe que no todo lo que parece extraño en un principio acaba siendo inexplicable.

6. ¿Cómo empieza todo? ¿Cuándo decidís aventuraros en esta inmejorable investigación?

El primer contacto con Ochate fue por simple curiosidad, y allí encontramos un lugar precioso al que ciertos gamberros de fin de semana habían convertido en un basurero. Eso hizo que nos planteásemos la posibilidad de hacer algo al respecto. Creamos en Internet el foro Amigos de Ochate (http://www.ochate.tk) y se organizó una limpieza de la zona que fue un éxito de participación. Poco a poco este foro se convirtió en un lugar de referencia para los aficionados al misterio.

Al mismo tiempo comenzamos a interesarnos por la historia del lugar a través de los diferentes archivos históricos, y con el paso del tiempo fue Iker Jiménez, director de la colección Milenio y conocido periodista, quien nos propuso publicar el resultado de nuestra investigación. Aunque en un principio pensamos que no habría materia suficiente como para hacer un libro, finalmente tuvimos incluso que seleccionar para no pasarnos de páginas.

7. ¿Estáis satisfechos con los resultados obtenidos con “Ochate”? No me refiero al tema económico, sino al reconocimiento del trabajo bien hecho o a las palabras que os han llegado después de su publicación.

Totalmente satisfechos. Somos muy conscientes del privilegio que supone haber contado en nuestro primer trabajo con una de las mejores editoriales del país y con todo el apoyo de un profesional como Iker Jiménez.

En cuanto a la repercusión, sorprendentemente nos hemos convertido en confesores de muchísima gente que a raíz de leer el libro se han puesto en contacto con nosotros para contarnos sus experiencias personales vividas en Ochate. También ha habido críticas, por supuesto, especialmente por parte de quienes esperaban una respuesta categórica al fenómeno de Ochate. Respetamos todas las opiniones y tratamos de aprender de ellas.

8. ¿Os habéis dejado cosas en el tintero? ¿Hay novedades al respecto que os apetezca compartir con los lectores de QueLeoAhora.com?

Demasiadas cosas han quedado apartadas. Algunas por imposibilidad de confirmación, otras por falta de espacio y las que más, porque los protagonistas nos pidieron expresamente que no las publicásemos. Hay que tener en cuenta que, en ocasiones, quien vive una experiencia fuera de lo común teme ser juzgado o tomado por loco, y hemos querido ser absolutamente respetuosos con eso.

Uno de los testimonios que más nos han impactado y que desgraciadamente se quedó fuera del libro fue el de un niño de seis años que durante una visita a Ochate se quedó inmóvil delante de la puerta de una de las casas, ensimismado. Cuando sus abuelos consiguieron llevárselo, les habló de una pareja de niños que desde dentro le estaban llamando para que entrase a jugar con ellos. Sobra decir que la casa estaba vacía.

9. La documentación que habéis mostrado y que os ha llevado a dar forma al libro es magnífica. ¿Se puede saber cuántas horas y cabreos con vuestras esposas hay detrás de “Ochate”?

La verdad es que han sido dos años intensos de investigación y muchos kilómetros recorridos en busca de información: archivos, visitas, entrevistas, etc. Compaginarlo con la vida familiar no siempre es fácil, pero por suerte nuestras familias comprenden la pasión que hay detrás de todo esto.

10. Me da la impresión, y es algo que valoro mucho, que todos los datos están rigurosamente comprobados pero contadnos algo que no hayáis incluido en el libro por no tener la suficiente información y documentación que lo corroborase.

Por ejemplo, una de las cuestiones que tan solo a posteriori hemos podido confirmar documentalmente fue la referente a la desaparición del sacerdote de Ochate, Antonio Villegas, a finales del siglo XIX. La documentación existente en los archivos parroquiales afirma a que dejó su cargo sin más, pero teníamos indicios que apuntaban a que pudo haberse fugado a América en una huida novelesca. Al no tener constancia fundamentada de lo segundo, optamos por no jugárnosla y reflejar solo la versión documentada. Tardamos más de un año en encontrar una serie de cartas inéditas en el Archivo de Calahorra que lo situaban en Brasil, tras una huida por motivos pasionales. Fue una verdadera lástima no poder incluirlo en el libro.

11. ¿Cómo encontrasteis al último hombre vivo que vivió en Ochate? Debió ser una entrevista fascinante.

Fue algo totalmente inesperado. Después de meses tratando de hallar algún descendiente de los habitantes de Ochate lo dimos por imposible. Un buen día, durante una romería que se celebra muy cerca del pueblo, un amigo sacerdote nos dijo: os voy a presentar a un hombre que seguro que tiene cosas interesantes que contaros, y debimos parecerle dos tontos mientras le dábamos la mano como quien saluda a una momia egipcia resucitada.

Después hemos llegado a entablar una buena relación con él y hemos pasado tardes muy agradables en la residencia de ancianos escuchando sus historias.

12. Dadnos vuestra opinión personal sobre el Ovni de Treviño. ¿Creéis que es real o como muchos dicen, “es una aspirina disolviéndose en un vaso de agua”? ¿De verdad que la NASA estuvo analizando las fotografías? Hay bastante polémica al respecto. ¿Cómo es el autor de la fotografía?

Objetivamente, es imposible valorar una imagen al cabo de veinticinco años sin contar con la fotografía original, el negativo ni la cámara que la captó. Por tanto, cualquier discusión sobre este tema acaba siendo un mero intercambio de opiniones en el que se cuestiona, sobre todo, la fiabilidad del testigo. No somos quienes para juzgar a Prudencio Muguruza, ya que nuestra relación con él se ha limitado a recoger su testimonio y plasmarlo en el libro.

Dicho esto, nos sorprende que siendo un tema tan cuestionado nunca se haya hecho público ese presunto informe de la NASA para tratar de zanjar la cuestión. También es importante destacar que tal dictamen habría sido emitido por el militar de origen húngaro Colman Von Keviczky, el ufólogo que alertó a la ONU y al presidente Clinton sobre el peligro de una invasión alienígena a escala mundial. Que cada cual saque sus conclusiones.

13. Yo creo que el objetivo del libro está conseguido. Yo, que vivo en Almería, estoy deseando planear un viaje a tierras vascas para inspeccionar el lugar. Todo por culpa vuestra y por el interés que habéis despertado en mí con esta obra. Otros que han hablado del tema no lo habían logrado. ¿Qué les diríais a los lectores de otras provincias para que se aproximen al fenómeno de “Ochate”?

No nos gusta crear demasiadas expectativas con respecto a las visitas a Ochate, ya que hay personas que se decepcionan por esperar encontrar algo en concreto. Es algo muy personal, y por eso hemos visto todo tipo de reacciones entre los visitantes, desde la indiferencia hasta el pánico, por tanto lo mejor sería ir con respeto, huir de lo preconcebido y aprovechar la ocasión para conocer el resto de maravillas del Condado de Treviño.

14. ¿Siguen yendo grupos y personas anónimas a acampar allí en busca del misterio? He leído que han hecho actos vandálicos en algunas casas. Es una pena.

Desgraciadamente, aparte de las visitas lógicas que puede atraer un lugar con la carga legendaria de Ochate, también atrae un determinado turismo de botellón y fin de semana. El daño que provoca a todos los niveles es enorme, y desde la Web Amigos de Ochate llevamos mucho tiempo tratando de concienciar sobre la fragilidad de la zona. Es un problema muy serio.

15. ¿Habéis dado con algún familiar directo de los protagonistas del famoso crimen? La figura del asesino es realmente inquietante. Reveladnos algún detalle más. Decía que veía serpientes de más de 10 kilómetros, ¿no?

Sobre los detalles del terrible crimen de Ochate y su protagonista nos ha hablado mucho D. José Aranguiz, el último habitante con vida. Hemos seguido conociendo detalles que no hacen sino reforzar la idea de una persona peligrosa con una tara mental seria y que influyó decisivamente en el abandono definitivo del pueblo. Lo más curioso es que creemos haber encontrado el significado de ciertos rituales extraños que realizaba, como el de quemar puñados de paja al tiempo que rezaba. También han contactado con nosotros algunos familiares de los protagonistas y nos han contado sus impresiones.

16. ¿Con qué nos vais a sorprender en el futuro? ¿Hay nuevo proyecto en el horizonte?

Llevamos algún tiempo trabajando en un nuevo proyecto que unirá nuevamente historia y misterio, al tiempo que colaboramos con la realización de ciertos reportajes para televisión. No necesitamos precipitarnos de cara a nuestro segundo libro, por eso tratamos de disfrutar al máximo esta emocionante fase de documentación.

17. Para terminar nos encantaría conocer las impresiones de Iker Jiménez, el maestro del misterio, sobre vuestro trabajo. ¿Qué os ha dicho? Me consta que le ha gustado mucho, ¿no?

Iker es un auténtico apasionado de Ochate, además de un gran conocedor del asunto. Cuando le enviamos los primeros capítulos estaba realmente emocionado y ha ejercido de mecenas en este proyecto desde el principio hasta el final. Sin el apoyo incondicional de amigos como Iker Jiménez o Enrique Echazarra, tal vez no hubiese sido posible llegar hasta aquí.

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