Antología poética - Antonio Gamoneda

Título: Antología poética
Autor: Antonio Gamoneda
Páginas: 264
Editorial: Alianza Editorial
ISBN: 9788420649184
Precio: 15.95 euros
Año de edición: 2007
Libro comentado por Blanca Vázquez – www.elgusanillo.blogspot.com
Entrar en el dominio de este poeta leonés significa asomarse y cruzar su espíritu doliente, deslumbrarse con la luz que recorre toda su escritura, ya desde su temprano comienzo adolescente en el juego laberíntico de las palabras.
Cierra los ojos, cuando recita, para extraer la inmediatez y el impulso de su sustancia poética:”…sólo sé lo que digo cuando ya está dicho” apuntó en uno de sus textos. La experiencia de leer la creación tan particular de este autor ha sido uno de esos aciertos enriquecedores de los que sales haciendo votos por el mundo lírico y onírico de la poesía. No estoy muy acostumbrada a leer poesía, salvo muy raras ocasiones, y resulta del todo imposible salir indemne de enigmas y brisas como: “vengo del metileno y el amor; tuve frío bajo los tubos de la muerte/ Ahora contemplo el mar. No tengo miedo ni esperanza”.
La obra de este solitario y poco visible poeta en zascarriles congresos intelectuales y pandillas generacionales comenzó en 1960 con Sublevación inmóvil, (“Gira el mundo y nosotros esperamos la muerte”) que hasta llegar a Cecilia (2004) conforman el equipaje de una docena de obras poéticas, entre las que destacan Blues castellano (1982), Lápidas (1987), Libro del frío (1992), o Arden las pérdidas (2003), a los que hay que añadir sus antologías, especialmente Sólo luz (2000) y varios escritos sobre poesía.
La antología que tengo en mis manos, Antología poética 2006, ha sido seleccionada por Tomás Sánchez Santiago, escogiendo lo mejor de cada volumen y resultando de ello una idea general, a la vista de pájaro que realizamos, de esta voz oscilante, reiterativa en el dolor y la perdida. Intentamos comprender sus signos verbales, sus ritmo marcado (los poemas del blues suenan a un rock and roll leonés), sus rostros cansados, su sencillez verdadera, su mundo de sombras en todo el conjunto.
Sobriedad que con sorpresa inusitada de repente hace pie, demostrando una singular variación de registros, en un universo barroco, caso de El libro de los venenos, incorporando otras luces a su alma poética.
Ciertamente singular el resultado de los recovecos, rellenos de sombras, colores (el amarillo con un tono serpentino, el frío azul…) y símbolos gamonedanos, que el autor confiesa alterar en cualquier momento. Rechaza, Gamoneda, la fijeza de su obra, pues reescribe y amasa continuamente su savia de vida.
Le reconocen como el poeta del frío, que envuelve a la naturaleza de melancolía
“Se está haciendo de día. Ya/veo los montes dentro de la sombra,/los robles, del mismo color del monte,/la yerba vieja, sepultada en escarcha,/ y el río, azul y silencioso/como un brazo de acero entre la nieve.”
Ensalzador de la belleza, de la madre engullida en la vejez, la memoria en su plenitud moral, la densidad histórica y luego esas preguntas, constantes preguntas: a la tierra, a la luz, al amor, a la compañía, al tiempo…
A partir de 1975 sus poemas rugen la política del dolor y la desaparición. En La descripción de la mentira, expulsa sus tiempos difíciles, agarra la memoria y la voltea contra nosotros:
“En este país, en este tiempo cuya pesadumbre se dibuja en lápidas de mercurio.”
“Los que sabían gemir fueron amordazados por los que resistían la verdad, pero la verdad conducía a la traición.”
“Algunos aprendieron a viajar con su mordaza y éstos fueron más hábiles y adivinaron un país donde la traición no es necesaria: un país sin verdad.”
El lector se siente abandonado al sensible mundo del poeta, bosque donde sin guía de ningún tipo debe encontrar los caminos que dejan sus pequeñas luces y sus palabras rebotadas. Montajes líricos, tangos de pura belleza sombría.
“Arden las pérdidas. Ya ardían
en la cabeza de mi madre. Antes
ardió la verdad y ardió
también mi pensamiento. Ahora
mi pasión es la indiferencia.
Escucho
en la madera dientes invisibles.”
Sesenta años de escritura y una de las voces más interesantes de la poesía del siglo XX, en un momento en que parece se va a recuperar la memoria histórica.


Un grandísimo escritor, poeta. Su poesía estremece. Esta antología, muy recomendable, se puede estar leyendo durante años.