Los recodos del río de la inocencia - José Antonio Blasco Rasero
Título: Los recodos del río de la inocencia
Autor: José Antonio Blasco Rasero
Páginas: 100
Editorial: AM Estudios
Año de Edición: 2010
Precio: 16 euros
La voz del poeta atraviesa toda la obra y la unifica. Es muy reconocible por pesimista y por individual. No se identifica con grupo alguno, es una primera persona que nos habla como lo haría un orador desde el púlpito.
La obra está dividida en varias secciones:
Amor-desamor: Las ínfulas de orador del autor nos lo presentan como
poeta-mago, o guía, más allá de persona que siente.
Descripciones: Sus poemas tienen un toque barroco. Las imágenes e incluso,
en algunos poemas, el orden de las palabras tienen ecos clásicos
Dios-religión: expresado desde un punto de vista popular, también
descriptivo. Son poemas muy sensitivos y con un toque místico ancestral.
Lo profundo está en el Dios antiguo y sin intermediarios. Revive la Pasión
de Cristo como si recreara una procesión de Semana Santa. También hay
evocaciones al evangelio. El poeta se acerca humildemente a sus
protagonistas.
Vida-muerte: el autor divaga en esta dicotomía y estudia la frágil línea
que los separa, se acerca y se aleja e ella. Otras veces la muerte se nos
presenta junto con la noche, la oscuridad, y nos encontramos con el poeta
romántico. Al autor le mueven las pasiones, los sentimientos encontrados,
lo desconocido… Ésta es la parte más filosófica e individual de la obra.
Psicodelia: y esta es la parte más distinta. Acaso sí encontramos el mismo
tono atormentado y dubitativo. El autor se pregunta por imágenes
conectadas de alguna forma inconsciente.
Relatos: El autor nos narra una historia, más o menos desarrollada,
onírica o cercana, dentro del poema. No tienen porqué tener un final,
pueden ser descriptivas, sin movimiento, como una fotografía.
Sociedad-suciedad: en esta sección, el autor repasa aquellos tiempos que
con el tiempo ve de otra manera. Aquello que la sociedad, con sus usos y
costumbres, va pervirtiendo lentamente.


Solamente quien ha sufrido puede escribir así. Yo he sentido el sufrimiento pero en los ojos de otra persona.
Muchas gracias por tu dedicatoria, me llegó y me llenó en lo más profundo.