La máquina de languidecer - Ángel Olgoso
Título: La máquina de languidecer
Autor: Ángel Olgoso
Páginas: 136
Editorial: Páginas de espuma
ISBN: 9788483930458
Año de Edición: 2009
Precio: 14 euros
Libro comentado por Francisco Ortiz – francisco-ortiz.blogspot.com
Se presentó ayer en Granada el libro de Ángel Olgoso, narrador granadino nacido en 1961 y que tiene en su haber varios libros dedicados al relato que se cuentan entre los mejores que ha dado el género en los últimos años. “Los demonios del lugar”, que Olgoso publicó en 2007, fue elegido libro del año por La Clave y por Literaturas.com. Además, resultó finalista del Premio Andalucía de la Crítica.
“La máquina de languidecer” aparece ahora en Páginas de Espuma, la editorial madrileña/granadina que mejores libros de relatos está publicando actualmente en nuestro país. Consta de cien microrrelatos. Autores como Justo Navarro, Manuel Moyano, Miguel Ángel Muñoz y Salvador Gutiérrez Solís han alabado las virtudes narrativas de Olgoso. También ayer José Abad, en la presentación del libro, destacó la calidad de la prosa de Olgoso y la atenta y paciente dedicación que emplea en cada una de sus creaciones, sin importar el tamaño, hasta estar conforme y seguro de cada texto al que pone el punto final. Abad, escritor y crítico en Granada Hoy, hizo un breve e inteligente recorrido por la historia del microrrelato para situar al final en su contexto la notable labor de Olgoso. Así que la recomendación de este libro, como puede verse, viene sustentada en las palabras de cultivadores sabios y entendidos sagaces que saben bien de qué están hablando. Es un libro que, con toda seguridad, no languidecerá en vuestras manos.


Hace unos años hubiera sido impensable comer a base de tapas. Porque en un banquete serio las tapas eran la introducción, el prólogo sin consistencia, el fogueo de los pinches. La comida de verdad, la seria, la auténtica, venía después. Hoy en día, sin embargo, es posible comer tomando tapas y no quedarse con hambre. Alimentarse de una forma diferente, con un bocado breve, pequeño y cada vez distinto.
De eso se tratan los microrelatos, de literatura en tapas. Pequeñas delicias sabrosas y realmente nutritivas si están bien cocinadas. Un banquete de nada menos cien tapas es “La máquina de languidecer” de Ángel Olgoso. Y no diré que todas fueron de mi gusto. Es una lista demasiado larga para conseguir ese círculo perfecto, pero sí que no me quedé con el estómago lleno de aire ni con la sensación de estar ante un experimento culinario fallido, una carta a la moda minimalista. Y conseguirlo es, sin duda, mérito del cocinero.
Al leer micros tendemos a quedarnos con la bofetada, con la originalidad, pero en la literatura de Olgoso nos encontramos más por menos, un dos por uno en un reducido espacio de papel. En los micros lo que generalmente se pretende es el dedo en el ojo, la zancadilla, la sorpresa; pero en Olgoso, además de todo eso, está el estilo, el adjetivo, la idea, la referencia y la profundidad. En los micros basta con la idea, el final, el fogonazo; en Olgoso es todo el camino.