Demonio de libro - Clive Barker
Título: Demonio de libro
Autor: Clive Barker
Páginas: 256
Editorial: La factoría de ideas
ISBN: 9788498004809
Año de edición: 2009
Precio: 20.95 euros
Libro comentado por Jesús Muñoz - jackpennywise.blogspot.com
No tengo muy claro cómo empezar la crítica del último libro de Barker. La sinopsis es bastante atrayente, un demonio medieval se dirige al lector para contar su autobiografía a lo largo de este relato, la idea me gusta y en manos del Señor Barker todavía más.
Las criticas que había leído hablaban bastante bien de él pero también es cierto que comentan que te debe “enganchar”…eso me ha escamado un poquito pero creo que al terminármelo lo he entendido perfectamente. No puedo decir que sea una grandísimo libro, es más me atrevería a decir que está un poco por debajo de lo que había leído de Barker. Me gusta muchísimo el comienzo, el juego que tiene el demonio con el lector para hacer coparticipe de la historia y tengo que reconocer que me daban ganas de hacerle caso y quemar el libro, había conseguido interactuar con el dialogo con el demonio. La parte en que describe su infancia con su “malvado” padre demoniaco y su ascenso desde el noveno círculo del infierno a la superficie me gustaron bastante, sus primeros tratos con los hombres, la “ebullición” de su primer amor o como conoce a su compañero de viaje, Quitoon, también me engancharon. Pero a partir de aquí (la mitad más o menos) empecé a perder el interés por la historia del demonio parece como si simplemente te fueran contando algunas historias puntuales y sin demasiada conexión de la vida del protagonista sin una línea argumental demasiado definida, ya no conseguía mantener el mismo interés por el juego que tenia el narrador, quizás la relación sentimental entre los dos compañeros no me terminó de atraer demasiado. Hay algunos momentos del final en Mainz (que por cierto no entiendo porqué el traductor no le pone su nombre en castellano, Maguncia) que me llegaron a cansar un poco, solo justo al final conseguí prestar un poco más de atención y el final me parece bastante original, había pensado en bastantes ocasiones que Barker se había equivocado cuando a lo largo de casi toda la historia intenta ponerte al protagonista al borde de la muerte cuando se supone que el demonio está vivo contándote su historia, así que estaba claro que no podía morir en la narración, he de reconocer que en el tratamiento final del protagonista consiguió sorprenderme. Cambiando un poco el tercio de la crítica me gustaría comentar también que me parece un relato algo corto, como he comentado antes, parece que coge apenas tres o cuatro retazos de la vida del demonio y los pone sin demasiada conexión entre ellos, o más bien faltos de un poco más de “chicha”. Creo que resume demasiado la vida del demonio y si hubiera alargado más el relato hubiera conseguido enamorarte más del personaje. Es cierto que la historia es Barker puro y duro, aunque no diría que este sea un libro de terror. Salen demonios y las escenas “gore” tan típicas de este escritor aparecen constantemente (hay algunas escenas estupendas), también surgen otras características muy suyas como el erotismo, la sensualidad, lo cárnico, la violencia explicita, etc. pero no da miedo en ningún momento. Como he leído en alguna pagina se trata de una autobiografía “metafórica”, refiero que lo he leído porque reconozco que desconozco la vida personal del escritor, pero la verdad es que podría encajar, una juventud amargada en una especie de infierno, sus primeros amores fallidos, la relación ambigua (por el concepto de que le hace daño pero también lo necesita, no por el tema de la homosexualidad de Barker que también es cierto que está completamente latente en todo el libro) con su compañero de viaje y el final con su descubrimiento de la literatura. A quien le guste Barker probablemente le entretenga sin llegar a enamorar (lo corto del libro ayuda bastante) y probablemente se lo termine bastante rápido, pero también es cierto que no hay que buscar demasiado terror salvo que el gore literario te dé miedo. Para finalizar diría que es un paso atrás en la obra de Barker en cuanto a literatura de terror se refiere y espero que lo solvente con alguna próxima obra que si que nos ponga los pelos de punta la cual esperaré ansioso.


Hace muchos años, cuando era bastante más joven de lo que soy ahora, leí los famosos “Books of blood” de Barker. Recientemente he releído alguno de esos relatos (”Los muertos tienen autopistas”, “El tren de la carne de medianoche”, “La política del cuerpo”…) que tanto me impresionaron de adolescente.
La semana pasada descubrí “Demonio de libro” en una biblioteca y decidí tomar la novela en prestamo. Al igual que a Jesús, me llamó la atención el principio del libro, esas primeras cinco o seis páginas, en las que el diablo exhorta al lector a que éste interrumpa la lectura y queme la novela. Un inicio original e interesante que te obliga a seguir leyendo y hace que te preguntes: Pero bueno… ¿Aquí que pasa?
Según avanzaba en la lectura, la historia dejó de convencerme, me parecía un poco infantil y carente de imaginación. Por ejemplo, en el pasaje en que el narrador dice que su padre coge la pistola, ¿Un demonio con pistola? Podría haber ingeniado otra especie de arma infernal, ¿no? No me parece muy original la imagen del infierno que Barker presenta, al menos en esas primeras páginas. No obstante, seguí avanzando para abandonar la lectura en el momento en que sacaron del infierno, atrapado en la red con la que lo habían apresado, al protagonista-narrador.
El estilo de Barker me pareció distinto al de aquellos legendarios relatos de sangre. En esas pocas páginas que leí encontré un Barker, menos denso y poético, y bastante más superficial. Nada que ver con la profundidad y el realismo de aquellos “relatos de sangre”, mucho más trabajados.
A lo mejor, el hecho de que en estos últimos diez años, lea mucha más literatura de autor que de género, puede influir de alguna manera en mi opinión.
De todos modos, no soy la persona más idonea para realizar una crítica sobre esta novela, pues sólo he leído unas pocas páginas. Pero es que me aburrí tanto, quitando esas dos o tres primeras páginas, que no pude continuar.