Quédate donde estás - Miguel Ángel Muñoz
Título: Quédate donde estás
Autor: Miguel Ángel Muñoz
Páginas: 160
Editorial: Páginas de Espuma
ISBN: 9788483930342
Precio: 14 euros
Año de edición: 2009
Libro comentado por Marta María López – El desván de los libros
Miguel Ángel Muñoz me ha descubierto a través de su blog a muchos autores. Me ha despertado las ganas de leer muchos libros.
Me ha hecho reflexionar sobre cuestiones que tienen que ver con el relato. Por eso hoy estoy encantada de hablar de su libro.
Me encantó Quédate donde estás, tejido a base de relatos largos unas veces y muy breves otras. Destacaría esa mezcla de realidad y ficción que suponen todas esas historias que tienen como protagonistas a escritores admirados por el autor: Kafka, Ford, Onetti, Carver, Salinger… Relatos que no son relatos en el estricto sentido de la palabra y, sin embargo, sí lo son. Reflexiones sobre el oficio del escritor y el mundo que lo rodea. En realidad, casi todos los relatos, incluso aquellos en los que no se habla de escritores explícitamente, son un cuestionamiento acerca de la escritura. Se adivina al autor esforzado y concienzudo que hay detrás de cada línea.
Se abre este volumen con Quiero ser Salinger. Lo leí en la propia librería, de pie entre las estanterías, antes de haber comprado el libro, y me enganchó, me ganó como futura lectora atenta.
He leído en algunos blogs los comentarios hechos a este libro y parecen valorar más sus relatos largos (el maravilloso Vitruvio, por ejemplo, o los estupendos El reino químico y Los niños hundidos (incluido este último en la antología de relato fantástico Perturbaciones)), sin embargo yo encuentro maravillosos también sus relatos más breves: Ácaros, sin ir más lejos, con ese alérgico que tiene que ir desprendiéndose de sus libros, o Jabón de Marsella y esa mujer olorosa del autobús. Y Vaivén, sobre todo Vaivén, que narra un día de caza compartido entre Richard Ford y Raymond Carver, donde el gran ciervo derribado de un disparo es mucho más que un ciervo.
Comentario especial merece Hacer feliz a Franz, un estupendo relato en el que se le cumple a Kafka ese deseo de soledad y aislamiento, de dedicación plena a la escritura. Un relato con insecto incluido.
Después de leer todos los relatos me quedé donde estaba, tal y como indica el título: con el libro entre las manos y unas ganas enormes de releerlo.
Los personajes de Flannery se agarran, pequeños como son, a los últimos vestigios de pretendida superioridad con la fiereza con la que los imperios caídos se agarran a su último territorio o las familias venidas a menos tratan de no vender la casa solariega con escudo. Son personajes que quieren no saberse tan pequeños, que quieren tener constancia de que pueden mirar a alguien por encima del hombro, tal y como le ocurre al viejo Dudley, el protagonista de El geranio, el relato que abre este libro. Llega a una ciudad norteña para vivir con su hija, pero la ciudad es un caos que lo descoloca y le muestra un mundo que rompe con el orden que él conocía y consideraba “decente”. “No t’han educao para vivir apretujada con estos negros del norte que se creen que valen lo mismo que tú”, le dice a su hija.
Son muchos los relatos que querría destacar: El tren, La buena gente del campo, Un hombre bueno es difícil de encontrar… Relatos donde la humillación, la maldad, la sensación de pérdida y la angustia son tan poderosos que se nos instalan en el cuerpo casi como si nosotros mismos fuésemos personajes de esos relatos.



1 Respuesta para “Quédate donde estás - Miguel Ángel Muñoz”
[...] Si quereís saber como se valora el libro de cuentos “Quédate donde estás” de Miguel Ángel Muñoz, aquí teneís una reseña sobre el mismo: http://www.queleoahora.com/archives/1966 . [...]