Sociedad Tepes - Ivan Mourin

 alt=Título: Sociedad Tepes

Autor: Ivan Mourin

Páginas: 223

Editorial: Atlantis

ISBN: 9788492594238

Año de Edición: 2009

Precio: 16 euros

Libro comentado por Alberto Cerezuela – www.albertocerezuela.com

No sé si alguna vez he comentado, seguro que sí, la agradable sensación que te queda cuando intentas buscar un libro que se salga fuera de lo típico o de los autores más famosos de la literatura normal, y la obra te deja un gran sabor de boca. A mí me pasó con “Sociedad Tepes” de Ivan Mourin.

La noche anterior había acabado de leer un libro de relatos de Edgar Allan Poe que recientemente ha publicado la editorial “Páginas de Espuma”, y que me dejó con ganas de seguir devorando más literatura de terror. Por eso decidí meterme en la web de Casa del Libro y buscar publicaciones de esta temática. No sé el tiempo que pasé recorriendo cada rincón de la página, pero lo cierto es que de pura casualidad llegué hasta una sipnosis que me atrapó totalmente:

“A tres días para que comience el nuevo año, una mujer acudirá desesperada a la parroquia de un barrio barcelonés de clase media en busca de Ramiro, un íntegro sacerdote que dio clases a su hijo cuando era adolescente. Junto con un psicólogo mujeriego y un perspicaz joven fotógrafo, Ramiro emprenderá una búsqueda que le adentrará en las entrañas de lo que quizá sea una secta satánica. Las pesadas sombras de unas desapariciones podrían no ser más que pequeñas piezas de un aterrador puzle que Ramiro y sus dos amigos intentarán revelar. Los tres formarán un triángulo investigador que, poco a poco, irá dando forma a una serie de inquietantes pistas. Dispuestos a seguir hasta el final un siniestro hilo de Ariadna, serán arrojados a bocajarro hacia una verdad que tal vez sea mejor no descubrir. Tejido con pinceladas de ironía y humor negro, el autor ofrece una inteligente trama que atrapará al lector desde las primeras páginas.”

Si me pongo a pensar en el planteamiento, tengo que reconocer que es fascinante. Me imagino una historia de terror en el marco de mi pueblo, y se me ponen los pelos de punta. Y es que “Sociedad Tepes” se desarrolla en La Marina, el pueblo de Ivan Mourin, un genial escritor al que habrá que seguir muy de cerca porque su calidad es envidable (yo ya estoy buscando como loco su anterior libro, una obra de culto que actualmente está descatalogada y que tiene como título “Niños perdidos”).

En “Sociedad Tepes” hay dos partes bien diferenciadas, sobre todo en cuanto a ritmo y acción. En la primera se establecen las bases para lo que será “el despelote final”, como diría un buen amigo mío. Como pocos saben hacer, Ivan Mourin nos sitúa en este enclave y nos rodea de unos personajes perfectamente estructurados y con interesantes peculiaridades (¿estarán basados en personas reales?) envueltos en una trama que se centra en el interés de una secta en revivir al vampiro más famoso de todos los tiempos. De ahí el homenaje del título al enigmático Vlad Tepes, de quien también hemos hablado en ocasiones en QueLeoAhora. Los miembros de esta sociedad se creen vampiros reencarnados, lo que dará paso a la segunda parte del libro, con giros y acción al más puro estilo tarantinesco, o incluso a las películas clásicas de zombis. Todo ello mezclado con directos toques de humor negro e ironía que, conjugados con el magistral estilo narrativo de Ivan Mourin, hacen que devoremos, casi literalmente, el libro en pocas horas.

En una entrevista reciente, el autor nos ponía en situación desvelándonos las líneas maestras de su creación:

“El protagonista es un sacerdote de la Zona Franca a quien recurre una madre para pedirle ayuda, ya que está preocupada porque piensa que su hijo, antiguo alumno suyo, le sucede alguna cosa extraña. El joven no se relaciona con ninguno y piensa en una historia de drogas, pero no es nada de eso; la realidad es mucho peor. El capellán, con la ayuda de dos amigos, un psicólogo mujeriego y un fotógrafo, componen una especie de triángulo de investigadores que irán descubriendo el secreto.”

Estamos ante un thriller vampírico que aporta novedades y curiosidades a un género que nos tiene acostumbrados a grandes superproducciones de cine, pero donde verdaderamente se encuentran sus verdaderas joyas, como “Sociedad Tepes”, es en la literatura, que engrandecen escritores de la talla de Ivan Mourin, día a día. Un detalle: el autor es forense, y eso se nota en algunas situaciones y descripciones del libro, proporcionando a la historia ese salto de calidad necesario a la hora de escribir con rigor.

Para ir abriendo boca, os voy a dejar con la web del autor y con el prólogo del libro. Estoy convencido de que no podrán esperar mucho hasta hacerse con “Sociedad Tepes”, que ya reposa en un lugar especial de mi biblioteca al lado de Anne Rice.

WEB DEL AUTOR: WWW.IVANMOURIN.COM

Prólogo: Sombras

Sombras.

Apestan el aire con ciegos movimientos, deformándose para volver a nacer en la sibilina y angustiante oscuridad de los muros. Pintan en las piedras imágenes humanas ilusorias, inexistentes, pertenecientes a un mundo libre tras estas paredes.

Libres…

Pasando la mano por las mejillas, la áspera barba indica que llevo entre tres y seis días cautivo. No tengo fuerza en las piernas; los músculos se han entumecido. Estoy seguro que quiere matarme lentamente, aunque, pensándolo un poco, ¿por qué dijo «tengo una misión para ti»?

Me ha emparedado.

He llegado a esa conclusión palpando cada sucia losa. No existen puertas, pero he notado fisuras de antigua argamasa recubiertas con cemento fresco. Arrancaron las viejas piedras para ponerlas de nuevo conmigo dentro. Sólo existe una pequeña abertura rectangular a unos cuarenta centímetros por encima de mi cabeza por donde alguien -él no, pero sé que de algún modo me vigila personalmente- me tira la comida: una bola que se espachurra en el suelo y que apesta a carne podrida, pero cuando el hambre apremia…

Al menos la superficie es grande. No se limita a ser un cubículo de un par de metros. Puedo estirarme y caminar -eso era antes, cuando aún podía levantarme-, planeando algún modo inútil de escapar.

El problema son las ratas. Caen por el agujero por donde me tiran la comida, comen, si les queda algo, y trepan de nuevo para salir. Lo malo es cuando no pueden salir, o cuando tienen mucha hambre. Entonces llenan la celda de ensordecedores gritos, se ponen nerviosas y atacan. Al principio podía defenderme y las mataba a patadas y pisotones antes de que llegasen a agredirme. Muertas, las lanzaba por el hueco -me pregunto si la carne que como no estará compuesta de ellas, como castigo- y me preparaba para la aparición de más. Ahora, meto los bajos del pantalón andrajoso en los calcetines -una subió por el interior de la pernera y me mordió en la ingle- y me olvido de los mordiscos. Al final, siempre se acaban cansando.

Nunca podré escapar de él.

Él.

Él…

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