Entrevista a Guillermo De Jorge
Nombre: Guillermo De Jorge
Entrevista: Diciembre 2008
Entevista de Guillermo Fuertes – La Voz de Almería
La literatura es una cuestión de madurez”, dice Guillermo de Jorge al teléfono.
“Y mira, fui a Irak en 2004, estamos en 2008… Han pasado cuatro años, y en ese tiempo, al fin, ha salido esa experiencia a mis relatos. Uno va madurando, cogiendo experiencias. No hace falta escribir en el momento, es mejor dejar, a veces, que las cosas, poco a poco, se conviertan en palabras”. La voz de De Jorge se escucha agitada. Hombre de letras y de acción, poeta y Legionario, está en estos momentos haciendo un curso de montaña en los Pirineos, en medio de la nieve y los increíbles atardeceres de la montaña. Pero el martes 23 de diciembre estará presentando su último libro ‘Relatos
a Glo’, en el antiguo Convento de Santo Domingo en La Laguna, Canarias. Y luego lo presentará en Toledo, y en Almería.
Sacado a la luz con Ediciones Idea, ‘Relatos…’ es su sexto libro, y es también su retorno a la prosa,
tras varios años dedicado a la poesía. “Siempre he escrito narrativa”, dice. “Pero tuve un parón
porque creía que no tenía qué contar. Pero hace un tiempo, leyendo a varios autores surrealistas y contemporáneos, de pronto pensé que ya había llegado el momento de volver a este terreno”.
Desde el propio título del libro se hace un guiño a estas influencias. “Es por ‘Poemas a Lou’, de
Guillaume Apollinaire”, explica. “Y sí, hay en estas páginas una necesidad de crear una forma diferente
de contar las cosas, en la que el propio lector juegue con las palabras…”.
Son 21 relatos, y cada uno es un mundo estético. Algunos son casi caligramas (de nuevo Apollinaire),
otros unas escasas, y tremendas, tres líneas (“regresó / y no vio / lo que conquistó”, ‘El regreso’).
Algunos relatos de guerra, otros de amor. “He pretendido que las palabras no sólo cuenten cosas, sino que, además, interactúen de otras formas, sean visuales”, reflexiona.
“Hay tres cosas que he tenido muy en cuenta en estos relatos”, continúa mientras camina, según
cuenta, casi sepultado por la nieve. “En primera, la innovación estética.
En segundo lugar, que fueran cortos, y, por tanto, de lectura rápida, ágil, con las palabras cobrando
vida. Y, por último, están basados en hechos reales”. Guillermo de Jorge cuenta para transmitir sus experiencias vitales. Sus historias, sus amores, incluso sus viajes a la guerra ya se dejan entrever entre sus líneas, aunque aún de forma esporádica, más como reflexiones, imágenes como flashes de luz que iluminan un todo difícil de aprehender y explicar, repletos de emociones y matices que el autor lucha por aprehender recurriendo a unas palabras totalmente subordinadas a las ideas que quieren atrapar, sin importarle los corsés impuestos por la prosa o la poesía.
“Es apostar por una forma de ver la realidad”, dice. “El escritor siempre debe tratar de llegar más
allá, y reflejar cosas que lleguen a la gente”. ‘Glo’, la interlocutora que escucha, callada, estos relatos
dedicados a ella, somos en realidad, todos. Incluso él mismo, un hombre que se busca a sí mismo
en estas líneas escalonadas, y que tiene en la escritura su forma de reflexionar el mundo.


Es un libro que sorprende y apasiona…
¿Un escritor y militar? Habrá que leerlo…